COLECCIÓN FURNÛYULUSH

 

 

Director de la Colección 
Oscar Morales
oscar.morales@editorialseneca.es

 

La trascendencia que para Hornachuelos tiene el inicio de una colección de estudios locales dentro de la Editorial Séneca, de  nombre Furnuyûlush  - que hace referencia al topónimo que tuvo el pueblo en época musulmana -, con objeto de desentrañar la historia, el patrimonio, la antropología, la etnografía y las tradiciones de este pueblo, tan antiguo y tan cargado de leyendas y misterios, es tan significativo y reviste tanta importancia, que creemos necesario hacer una breve reseña sobre lo que hasta el presente ha sido la historiografía hornachuelense.

Y es que Hornachuelos,  con un Archivo Municipal casi virgen, que ha venido siendo puesto al día sistemáticamente desde 1985 y se encuentra ya en su mayoría de edad, con unas series documentales intactas, ávido de investigadores que las desfloren, supone para los historiadores " un paraíso por descubrir", como decía éste que escribe en la primera Guía Turística de Hornachuelos que elaboró hace diez años. Una labor a la que todos ellos, y muy particularmente sus cuatro cronistas – en ese desinteresado e importante servicio que prestan a  la comunidad a la que se deben-,  están convocados, porque, como decía Winston Churchill "los pueblos que no conocen su historia están condenados a repetirla". Y para que ello no suceda, todos habremos de trabajar duro.

 

   

 

Los nombres de lugar de Hornachuelos

José Luis Rodriguez Lara

Precio: 10 €
Páginas: 150
ISBN:
978-84-15128-13-7
Referencia: 011211
Venta: Diciembre 2011
Formato: 15 X 21

 

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ LARA es catedrático de Lengua, historiador del Arte, publicista y colaborador en diarios y revistas de diversas ciudades. Ha participado en congresos de su especialidad. Viajero por unos mil pueblos de España y por África y Europa. Vive junto al monasterio de Santa María de l’Estany.

La presente obra es un libro de toponimia, la ciencia que estudia los nombres propios de los lugares. Hoy toca referirse a los topónimos o nombres de lugar de Hornachuelos. Básicamente es un estudio lingüístico, pero es inevitable las referencias a la topografía del término y los sucesos históricos vividos por la población. Podría decirse que es una historia vista desde la lengua.

Historias de una vida

Miguel Becerra

Precio: 15 €
Páginas: 246
ISBN: 978-84-15128-08-3
Referencia: 010111
Venta: Enero 2011
Formato: 15 X 22 Rústica

 

Historias de una vida es un libro donde el autor, Miguel Becerra, nos narra en primera persona y ordenada cronológicamente sus historias, su vida, desde su infancia hasta su jubilación. Contado en un estilo sencillo, cercano y claro, y ante todo muy ameno. El libro está lleno de anécdotas divertidas y simpáticas que nos muestran cómo era el devenir diario en aquellos duros tiempos donde, si bien la comida y lo más elemental escaseaban, sobraban las ganas de vivir, de descubrir, de reírse y de disfrutar; una existencia falta de casi todo lo material pero llena de amor, de ingenio y de positividad. Su vida en plena naturaleza y su habilidad e inteligencia innata le supuso dominar las distintas labores de la Sierra, labores siempre respetuosas con el medio ambiente. Era su lugar de residencia, pues su padre ejerció de guarda y de arrendatario de fincas.

 

Historia de Hornachuelos en la Baja Edad Media (Siglos XIII-XIV)

José Manuel Escobar

Precio: 10 €
Páginas: 210
ISBN:
978-84-937331-2-4
Referencia: 010210
Venta: Diciembre 2009
Formato: 15 X 22 Rústica

 

El deseo de conocer nuestras raíces históricas ha motivado que una línea de investigación –la historia local-, se haya potenciado últimamente. El presente libro se enmarca en dicha línea de investigación. Su objetivo principal es el conocimiento de una etapa –las centurias bajo medievales (siglos XIII-XV)-, que en la mayor parte de la ocasiones se ha mantenido en la penumbra al estar precedido por el esplendor de la época islámica, en una de las villas de realengo –como es la de Hornachuelos- del antiguo Reino de Córdoba. Sin embargo, dichos siglos son de una gran importancia porque en ellos empezó a gestarse la imagen actual de esta localidad.
 

 

Paseos literarios por Hornachuelos

José María Castro Velasco

Precio: 10 €
Páginas: 166
ISBN:
978-84-936204-7-9
Referencia: 210609
Venta: Mayo 2009
Formato: 15 X 22

 

PASEOS LITERARIOS POR HORNACHUELOS, son paseos por diversos itinerarios naturales de este pintoresco entorno, no exentos de una ficción necesariamente fantasiosa, que nos adentra en la literatura, las tradiciones, costumbres y cantares concernientes a la villa. En este sentido se estudia el “Libro de la Montería” de Alfonso XI, el poema “Laberinto de Fortuna” de Juan de Mena, el asentamiento franciscano en “Historia de la Santa Provincia de los Ángeles” (S/XVII), el drama del Duque de Rivas “ Don Álvaro o la Fuerza del Sino”, incluso la ópera homónima de Verdi “La Forza del Destino”, “Iberia” de Michener, “Los Novios de Hornachuelos” de Lope de Vega, “Primer Viaje Andaluz” de C. J. Cela, y algunos otros que contienen referencias y por lo tanto conciernen al pueblo, sin olvidar el importante apartado poético que ensalza y dignifica a Hornachuelos.
La Montaña de los Ángeles

Alejandro Guichot y Sierra

Precio: 15 €
Páginas: 250
ISBN:
978-84-935697-9-2
Referencia: 010108
Venta: Enero 2008
Formato: 15 X 22
 

 

Con su doble mirada característica de historiador y antropólogo y una metodología propia del positivismo decimonónico, en La Montaña de los Ángeles, Alejandro Guichot analiza la historia, leyendas y tradiciones relativas al Convento de Santa María de los Ángeles de Hornachuelos (Córdoba), que fuera Cabeza de Provincia Franciscana durante mucho tiempo y ente decisivo para entender, tanto la espiritualidad de la España Moderna, como la de Hispanoamérica, ya que del mismo partirían muchos frailes con destino a la evangelización del Nuevo Mundo. Pero el análisis de Guichot no se queda sólo en el estudio de la historia del Convento desde su fundación en 1489 por Fray Juan de la Puebla, II Conde Belalcázar, sino que también despliega un importante aparato crítico en función del entendimiento de sus más notables leyendas y tradiciones literarias.
Siete años mal cumplidos. Autobiografía de un soldado republicano

José Mangas

Precio: 15 €
Páginas: 278
ISBN:
978-84-935315-4-6
Referencia: 200407
Venta: Abril 2007
Formato: 15 X 22

 

SIETE AÑOS MAL CUMPLIDOS es una autobiografía del espacio de tiempo en el cual el autor -militante de la CNT- estuvo bajo la disciplina militar. Primero, en el Ejército de la II República Española –alcanzó la graduación de teniente- durante la Guerra Civil de 1936 a 1939. Más tarde, en campos de concentración y batallón de trabajadores, redimiendo pena por trabajo como prisionero de guerra. Y, por último, en el Ejército de Franco. El texto está salpicado de anécdotas, relatos, vivencias y sufrimientos, consecuencia de la guerra. Quizás, tras la lectura, podrán los lectores percatarse de que todos los mitos que se cree que originaron la guerra no son tales. Posiblemente, nuestra Guerra Civil fue un experimento como preludio a la II Guerra Mundial.
Hornachuelos: Realidad política y social (1930-1940)

José María Palencia Cerezo

Precio: 10 €
Páginas: 156
ISBN:
978-84-935315-3-9
Referencia: 090307
Venta: Marzo 2007
Formato: 15 X 22

 

Este libro sobre la historia más reciente de Hornachuelos y, a la vez, la más trágica, ocupa un período interesantísimo, lleno de cambios en el mundo occidental, los cuales afectaron de forma intensa a nuestro municipio, y por ende, a nuestras vidas. No podía ser de otra forma que dedicáramos nuestro primer libro a la que será una importante aportación para nuestra comunidad, decididos a rememorizar una etapa convulsa de nuestra historia más reciente que no deberíamos olvidar. El excelente trabajo de Jose María Palencia pretende inaugurar una nueva época para la cultura local hornachuelense. Su continuó trabajo de investigación sobre nuestro municipio, ve recompensarse con la materialización de un trabajo dedicado al recuerdo y sobre todo, a la memoria histórica.
El Tigres de Guernica y otros relatos

José Hernández Vadillo

Precio: 12 €
Páginas: 184
ISBN:
978-84-935325-8-4
Referencia: 170507
Venta: Abril 2007
Formato: 15 X 22

 

El Tigre de Guernica y otros relatos de José Hernández Vadillo son historias reales, en las que él ha sido el protagonista. Cada uno de los relatos te envuelve y te lleva impaciente al desenlace.  El Tigre de Guernica es un ejemplo real de la guerra fraticida que sufrió España en 1936-1039. Apocalipsis es uno de los tantos sangrientos bombardeos que dejaron pueblos destruidos en pro de unos objetivos en los que los daños colaterales, -niños, jóvenes, mujeres, ancianos, -  sólo eran números para los estrategas militares.  Ocho años de una vida y Vidas errantes describe la dureza de la vida en la guerra y de la huída posterior y en la posguerra que tan larga se hizo para los perdedores. El Tigre de Guernica y otros relatos desde su sencillez nos ha llegado al corazón y hemos gozado con su lectura.

Hornachuelos en el alma

Manuel Palencia

Precio: 7 €
Páginas: 84
ISBN:
978-84-935697-7-8
Referencia: 011107
Venta: Octubre 2007
Formato: 15 X 22

 

Manuel Palencia Carrasco (1929 - 2007) nació en Hornachuelos (Córdoba), afincándose desde muy pronto en la capital, donde transcurrió su existencia. Preocupado desde siempre por sus conciudadanos y su cultura. Corriendo de boca en boca, o a través de la publicación en sus pregones, algunos de sus más bellos poemas dedicados a Hornachuelos han calado entre la población, entrando a formar parte de la literatura y el folklore popular de este pueblo. Por ello, este libro constituye un intento póstumo de recopilación de sus mejores versos, centrándose de manera especial en aquellos que tienen relación con la naturaleza y la cultura del bello rincón de la sierra andaluza que condicionó, estetizando, su existencia.
 

ACERCA DE LA HISTORIOGRAFÍA DE HORNACHUELOS


 
Hornachuelos en los autores de la Antigüedad
 
Los autores que han tratado o escrito algo sobre Hornachuelos se detectan desde fechas muy antiguas, siendo quizá los primeros, además de San Eulogio con sus referencias a Ananellos y a San Abundio, los árabes, como el viajero y geógrafo Al-Idrisi, en cuyas crónicas, en pleno siglo XII, aparece el nombre Furnuyulus y otros topónimos locales, como la referencia al río Ambassar (Bembézar), al castillo de Murad (Moratalla), siendo al parecer Ibn al-Abbar, ya en el siglo XIII, quien se refiera al mismo como furnuyulush o furnaywelush.
 
En todo caso, según diversos expertos en la época, el nombre actual de Hornachuelos sería de origen mozárabe, derivando de la palabra fornix-icis, con el significado de "bóveda subterránea", "túnel" o "roca agujereada". En su raíz, todas estas palabras derivan de fornax, porque los hornos de alfarero solían construirse con forma de bóveda. De ella deriva también hornacho, "concavidad que se hace en la montaña para extraer minerales".
 
En todo caso, y para justificar aún más el nombre de la colección, no debe olvidarse que en época árabe se registra la existencia de algo tan importante para la historia local como lo que parece fue el efímero Reino de Taifas de Hornachuelos y Constantina, a cuya cabeza estuvo el reyezuelo Ibn Marwan hacia 1148, en ese periodo de convulsión que supone el paso del poder de los almohades a los almorávides.
 
Ello ha sido puesto de manifiesto muy recientemente por el médico, académico y arabista Antonio Arjona Castro, que ha señalado como, al reducirse los efectivos militares del imperio almorávide de Al-Andalus por su necesidad de traslado a África para contrarrestar a los almohades, las gentes de Al-Andalus comenzaron a alzarse contra las autoridades, expulsándolos y exterminándolos. Esta reacción comenzó a manifestarse en los últimos años del emirato de Alí ben Tashufin, y fue agravándose hasta la desaparición de su dinastía en marzo de 1147. De esta manera volvía a fragmentarse la unidad política andalusí, en unos segundos reinos de taifas, que no alcanzaron la extensión, ni territorial ni cronológica, de los surgidos cuando la extinción del Califato Omeya, ni tampoco su aparato de poder y fulgor cultural.
El cualquier caso, ningún otro hecho de la historia parece haber afectado a Hornachuelos de manera más preeminente desde el punto de vista de lo político, y el mejor ejemplo material de ello, su mejor símbolo, es el tesorillo de lingotes de oro almohade, conocido como Tesoro de Hornachuelos, que se conserva en el Museo Arqueológico y Etnológico de Córdoba. De ahí también la justificación del título de esta colección dentro de la Editorial.
  No obstante, las fuentes comienzan a ser más abundantes a partir de 1240, tras la conquista de Córdoba por Fernando III el Santo, en que Hornachuelos es citado a propósito del repartimiento de las tierras que hizo el Rey en el Libro de las Tablas, concretamente a propósito de las tierras y jurisdicción concedidas a la Iglesia. Luego, en 1254, se conceden a la ciudad de Córdoba las aldeas de Hornachuelos y Moratiella en recompensa por la villa de Cantillana, como se deduce de la Primera crónica de este Rey, no dejando de aparecer ya en la documentación relativa a la Edad Media, como ha puesto tantas veces de manifiesto con sus trabajos José Manuel Escobar Camacho, uno de nuestros cronistas locales.
 
Es a partir de este momento cuando aparece ya documentación en el Archivo Municipal, pues el documento más antiguo que en el mismo se conserva es un pleito firmado por los Reyes Católicos en 1496, siglo en que Hornachuelos también será referenciado en obras literarias tan importantes como el Laberinto de la Fortuna, del poeta cordobés Juan de Mena.
 
Más tarde, las noticias se van volviendo más y más abundantes. Así, durante el siglo XVII - época en que fue feudo del Condado de los Hoces o Foces –, con el establecimiento en él de la Inquisición a partir de 1620, cuando El Convento de Santa María de los Ángeles ocupa primerísimo lugar en la Crónica del Padre Guadalupe, o un misterioso poeta de nombre Fernando Pedrique del Monte, originario de La Puebla de los Ángeles, hace del mismo una rimbombante loa de extraordinaria belleza, la Historia Moderna de Hornachuelos comienza a echar sus cimientos.
 
Y no lo será menos en el XVIII, donde no sólo aparecerá ampliamente tratado en el Catastro del ministro Ensenada, sino también en ese tipo de obras de carácter general debidas a la nueva mentalidad ilustrada, como la Población General de España de Juan Antonio de Estrada, aparecida en Madrid en 1748. En todas ellas hubo de basarse Luis María Ramírez de las Casas-Deza para escribir su Corografía histórico estadística de la Provincia y Obispado de Córdoba, donde lógicamente y también de manera global, trató de Hornachuelos, testigo que para ese momento ha recogido en nuestros días Lola Cabanillas con sus diferentes trabajos sobre la hacienda municipal en el siglo XVIII.
 
Sin embargo, no será hasta el siglo XIX cuando el nombre de Hornachuelos se haga verdaderamente internacional, gracias a la pluma de don Ángel de Saavedra, Duque de Rivas, que inspiró parte de la obra por excelencia del Romanticismo, Don Álvaro o la fuerza del sino, en algunas de las tradiciones concernientes a su Convento de los Ángeles – cabeza de Provincia franciscana en su mejor momento -, y que después Giuseppe Verdi inmortalizaría en la ópera La forza del destino.
 
Apagado su esplendor con la Desamortización de Mendizábal en 1835, a los Ángeles le cupo otro momento fulgurante cuando se convirtió en residencia de verano de los Marqueses de Peñaflor, como pone de manifiesto su conservado Libro de visitas, donde describen la belleza del abrupto paisaje que lo circundan y las excitantes escenas de caza vividas en ella, plumas de la talla de Ortega Munilla, Joaquín Dicenta, José Zorrilla, Vital Aza, o el Conde de las Navas; como han puesto de manifiesto en diferentes artículos Manuel Gahete Jurado o José María Palencia, y como nos hizo ver el poeta hispalense de profundas raíces melojas José María de Castro y Velasco, mediante una memorable conferencia pronunciada hace algún tiempo en la Biblioteca Francisco Funes.
 
El misterio antropológico y cultural que siempre llegó al pueblo desde su importante convento franciscano, llamó la curiosidad de un ilustrado de ese tiempo como lo fue Alejandro Guichot y Sierra, que en 1896 dedicó todo un libro al lugar donde también dejó importantísimas noticias relativas al ámbito que nos ocupa con el sugestivo título de La Montaña de los Ángeles.
 
A partir de ese momento puede decirse que Hornachuelos no ha dejado de interesar, o ha sido famoso por diferentes circunstancias y hechos. Baste citar su importante aparición en el libro del norteamericano James Michener Iberia : Viajes y Reflexiones sobre España, imprescindible para todo hijo de los todopoderosos Estados Unidos que quisiera llegar a conocer la gris España franquista del momento. O su fama a partir de 1959 como consecuencia del matrimonio de los reyes de Bélgica Balduino y Fabiola, a los que no se le ocurrió mejor cosa que pasar su interrumpida luna de miel en la soledad del antiguo Monasterio de San Basilio del Tardón, arropado por la benevolencia de don Julio Muñoz, entonces poseedor de la desamortizada hacienda. Hasta el nóbel Camilo José Cela nombra a Hornachuelos en su Primer viaje andaluz.
 
La historiografía reciente
 
Pero al margen de estas y otras muchas disquisiciones que no cito, Hornachuelos continua siendo cantera inagotable para el saber sobre todos los tiempos y en todos los momentos. Así por ejemplo, si nos atenemos a sus restos materiales anteriores a Cristo, habría que hablar de sus yacimientos arqueológicos calcolíticos con su escueta cultura material cerámica y utensilios, dólmenes ibéricos, puentes, restos de calzada, haciendas y cementerios romanos que aún afloran a lo largo de su amplio término municipal, el más grande de la provincia tras Córdoba. Pero si comenzamos a partir de Cristo, no lo son menos sus restos visigodos y árabes, vasijas, tumbas, ajuares funerarios, estatuas, figurillas, monedas, con el todavía poco conocido y divulgado Tesorillo musulmán de la finca de Berlanga, del que existe un magnífico estudio por Rafael Frochoso como aportación en el XIII Congreso Internacional de Numismática de 2005.
 
Han sido excavados y estudiados algunos yacimientos, como el de Ochavillo por el arqueólogo Juan Francisco Murillo, pero aún quedan otros por estudiar, así como algunas cuevas y dólmenes, como la famosa cueva calcolítica de la Aljabara de Espínola, o los dólmenes del Rancho de los Ciervos o La Loma, de los que daba buena cuenta el poeta Juan Bernier en esa inagotable cantera de noticias y sugerencias que es su libro Córdoba tierra nuestra, antología de vivencias arqueológicas de las campañas del Frente de Juventudes en los difíciles años cincuenta y sesenta.
 
Tampoco podemos dar de lado al conjunto de los dieciocho castillos que se encuentran inventariados en su término municipal. Es obvio que aún estamos faltos de una guía de los castillos, fortalezas y construcciones defensivas del término de Hornachuelos, que facilite su conocimiento al interesado y divulgue el fulgor de este magnífico legado de la historia.
 
En todo caso, contamos con lo mucho que ya aporta el Catálogo Histórico Artístico y Monumental de la provincia de Córdoba, editado por la Diputación en 1986, y realizado por el desaparecido Dionisio Ortiz Juárez junto a Manuel Nieto Cumplido y Francisco Lara Arrebola; y más recientemente, en 1995, la aportación respecto al patrimonio histórico artístico realizado por la Guía Artística de la Provincia de Córdoba dirigida por Alberto Villar Movellán, y elaborada por un grupo de investigación del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Córdoba.
 
Este tipo de publicaciones, aún de carácter general, ha contribuido de manera decisiva a poner de relieve nuestra riqueza monumental, ejemplificada por nuestros cuatro monumentos incoados y declarados Bienes de Interés Cultural, comenzando por el afrancesado Jardín Histórico de la finca de Moratalla, residencia de Marqueses y lugar de esparcimiento de la realeza más contemporánea diseñado por Nicolás de Forestier – merecidamente incluido por Rafael Blanco Almenta en sus Jardines y Parques Históricos de Andalucía de la editorial Arguval y en el dedicado a Los Jardines de la provincia de Córdoba por nuestra Diputación Provincial. También la Parroquia de Santa María de las Flores – con su arquitectura renacentista, su portada del primero de los Hernán Ruiz y su torre académica -, la Iglesia de Santa María de la Sierra en San Calixto, o más recientemente, la Posada, magnífico ejemplo de arquitectura popular donde otrora pernoctaran nuestros más egregios visitantes.
 
Digno merecedor de una declaración oficial como Sitio Histórico sería el antiguo Convento de Nuestra Señora de los Ángeles, luego Seminario Diocesano Menor y hoy en el más estricto abandono, del que todavía queda muchísimo por investigar, a pesar de lo mucho también que se ha dicho sobre el mismo, pero del que todavía no sabemos ni la nómina de franciscanos que de él partieron al Nuevo Mundo, ni otras muchas circunstancias de carácter general conforme a la importancia que tuvo en el pasado. Actualmente está siendo investigado por el antropólogo Javier León. Esperemos que él con su trabajo nos encienda muchas luces sobre el mismo.
 
Y hablando de decires, no cabe más remedio que citar lo relativo al patrimonio oral de Hornachuelos, respecto al cual haremos mención de nuestro querido Antonio Cardona Cañuelo por su participación con nuestras nanas en el libro Recopilación de Canciones de Cuna de Córdoba y Provincia, editado por la Universidad de Córdoba en 2004; y de Alberto Alonso Fernández y otros por el interés hacia el pueblo mostrado en su Romancero Cordobés de Tradición Oral, publicado por Librería Séneca Ediciones en 2003.
 
Y ello sin olvidar, y poner en el alto sitio que le corresponde, a Trinidad Moreno y la Institución Teresiana, que desde el Centro Cultural Victoria Díez se encuentra permanentemente investigando todo lo referente a María Victoria Díez y Busto de Molina, beata que impartió la docencia en Hornachuelos, perdiendo la vida como consecuencia del enfrentamiento bélico- ideológico que acompañó la sublevación del General Franco contra la II República, del que en este libro se aportan la historia – hasta ahora prácticamente desconocida- de lo que en Hornachuelos en verdad sucedió en ese momento.
 
También ha contribuido de manera muy singular a desvelar diversos fragmentos de la historia de Hornachuelos, la Real Academia de Córdoba, concretamente los diferentes académicos y allegados que han dejado artículos en su centenario Boletín. Larga sería la nómica de personas y trabajos a citar, aunque nos conformaremos con hacer alusión a la Expedición Arqueológica por el Guadalquivir: Hornachuelos y Moratalla, del legendario arqueólogo británico Jorge Bonsor, a las Fundiciones Romanas de Sierra Morena, de Esteban Márquez Triguero, el Repartimiento de tierras Fernando III el Santo de Miguel Muñoz Vázquez, los diferentes dedicados al Monasterio de los Basilios del Tardón por Ángel Benito Durán o a San Calixto: Nueva Población cordobesa del siglo XIX en su fundación como poblado de colonización por  Luis Palacios Bañuelos, a la formación de Hermandades religiosas y Cofradías por Juan Aranda Doncel.
 
La historiografía local más propia
 
Sin embargo, un antes y un después sobre los estudios propiamente locales, vino señalado por la reedición facsímil de La Montaña de los Ángeles del hijo del historiador andaluz Joaquín Guichot y Parody en 1987, cuya labor cupo a José María Palencia Cerezo, dentro de los actos de celebración del V Centenario de la fundación de los Ángeles, que además mejoró notablemente su aportación con un denso prólogo relativo a Guichot, la cultura de Córdoba en su tiempo y la puesta al día de muchos aspectos de la historia del pueblo, que pudo poner a disposición de todos los vecinos, ya que el libro original de Guichot era imposible de encontrar (1).
 
No menos importante ha sido el segundo trabajo publicado por Palencia, que vio la luz en forma impresa en 2004 con el título La devoción popular a San Abundio en Hornachuelos, en la que, partiendo de un manuscrito sobre la traída de la nueva imagen del Santo desde Córdoba en 1747, volvió a hacer nuevas aportaciones a la historia de Hornachuelos no sólo en ese momento, sino también respecto a las tradiciones religiosas, orales, antropológicas y culturales relacionadas con su Santo Patrón.
 
Dentro de la historiografía más propiamente local habría que citar también el libro póstumo de Manuel Rodríguez-Torres y Palop de Lara Cotos, casas y cosas de la Sierra de Hornachuelos, editado en Sevilla en 2001, que supone una importante aportación al conocimiento de las fincas de su importante término municipal, sus particiones, las familias nobles y terratenientes de su Sierra. Y también el mundo de las montería, sus ritos, sus anécdotas, sus tradiciones, de esa actividad que tanto gustó a tantos y tantos personajes españoles de antaño - de los Monarcas Afonso XII y XIII a los ministros Castelar y Antonio Maura – a tantos y tantos otros de hoy, como al pintor y novelista cordobés Mariano Aguayo.
 
Aparte de los trabajos aparecidos en forma de libro, hay que recordar también las pequeñas aportaciones que se han venido haciendo desde las páginas de la revista Hornachuelos – que dirijo - editada por el Ayuntamiento, donde cada año colaboran sus cronistas y diversas personas vinculadas al pueblo, entre las que habría que destacar, por su continuidad, la serie dedicada a sus personajes célebres en el caso de José María Palencia, o las veintidós Cartas a un meloja que dejó en ella el desaparecido párroco Francisco Mantas Molina, sin olvidar importantísimos trabajos de José Manuel Escobar Camacho con el trasfondo de la historia o la literatura, entre otros tantos. Y por último, el pregón oficial de las Ferias y Fiestas 2004 de José María Castro, publicado por esta ayuntamiento, donde hace un recorrido histórico y literario por las fiestas melojas.
 
Por lo demás, el desafortunado episodio histórico de la Guerra Civil, en el que Hornachuelos también había formado parte del conjunto de la obra dedicada a la provincia de Córdoba por Francisco Moreno Gómez, del que encontraran acertada referencia en las páginas del libro que tienen en sus manos, se verá con él notablemente enriquecido. Y no sólo respecto a la contienda fratricida, sino especialmente en lo relativo a su momento anterior, el de la II República en Hornachuelos, sin la cual no sería posible entender el otro en toda su dimensión.
 
Pero si en este sentido la obra de Palencia pretende mantenerse en el más estricto campo de lo histórico, la aportación al periodo se verá también notablemente enriquecida con lo que promete ser el segundo volumen de la colección Furnuyûlush, la obra autógrafa de José Mangas López que, bajo el título de Siete años mal cumplidos: Autobiografía de un soldado republicano (1936-1943), completará la visión del periodo bajo la subjetividad de lo autobiográfico, significando también un enorme grano de arena en pro de la recuperación de la memoria histórica, en este caso realizado por un hijo del pueblo que sufrió la guerra en sus carnes de adolescente.
 
A la hora de finalizar estas líneas hay que recordar que en abril de 2005 tuvo lugar en la Biblioteca de Hornachuelos la XXXVI Reunión Anual de Cronistas Oficiales de la provincia de Córdoba, donde tuvimos ocasión de oír media docena de trabajos nuevos sobre distintos aspectos de Hornachuelos, que estarán a disposición del gran público cuando próximamente vea la luz el volumen que recoja las distintas e interesantes aportaciones que a la historia y cultura del pueblo en ella se hicieron.
 
Y hay que volver a insistir en que, desde la Dirección General del Libro y del Patrimonio Bibliográfico y Documental de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía y desde este Ayuntamiento y su Archivo, se sigue haciendo un gran esfuerzo para que la salida a la luz de la historia de Hornachuelos pueda ser un hecho. En 2006, coordinados este que escribe y digitalizados y diseñados por Antonio Jesús Domínguez Clavellino, se puso a disposición del investigador en formato informático (DVD) el Pleito Reyes Católicos de 1496, el Libro de Privilegios de la Villa, de 1637, y el Catastro de Ensenada de 1752, a los cuales se puede acceder también desde Internet a través de la web www.hornachuelosrural.com 
 
En este momento dirigimos nuestros esfuerzos en pro de realizar la misma empresa respecto a las Actas Capitulares comprendidas entre los años de 1572 a 1850. Más de 15.000 páginas. Con ellas el investigador tendrá a su disposición y desde casa más del ochenta por ciento de lo que necesitan para seguir construyendo la historia de Hornachuelos. Una historia que con este volumen, y con los próximos que seguiremos dando a la luz mediante la colección Furnuyûlush, serán sin duda la mejor aportación que a la misma podrá hacerse en el siglo XXI.
 

Oscar Morales Pérez
Director de la Biblioteca y del Archivo
Municipal de Hornachuelos
Licenciado en Geografía e Historia
Director de la Colección Local Furnuyulush
de Editorial Séneca
 
Estadísticas sobre Hornachuelos: http://www.juntadeandalucia.es/institutodeestadistica/sima/htm/sm14036.htm
Datos Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Hornachuelos
Hornachuelos Rural: http://www.hornachuelosrural.com
 

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